Incertidumbre laboral, proyección profesional truncada, tormenta perfecta… Las primeras semanas del estado de emergencia y la suma de malas noticias invitaban más a la clausura espiritual que al contacto con amigos, familiares, colaboradores o clientes. Podías apostar por la introspección o por ayudar; por la reflexión o por la acción.

Somos de los que piensan que mejor ser juzgados por nuestros actos y una de las primeras oportunidades para demostrarlo se presentó con Weleda. La empresa de cosmética natural tenía la necesidad de mantener la comunicación con sus prescriptores y, a la vez, gestionar a un equipo de ventas motivado pero confinado en casa. Nuestra propuesta fue capacitarlos para que creasen sus propios vídeos de demostración de producto con la ayuda de sus dispositivos móviles, reciclando nuestras formaciones audiovisuales en un formato online y dinámico para que en pocos días fueran capaces de crear a través del lenguaje audiovisual. El resultado es que la marca ha empezado a comunicar con nuevos contenidos, ha creado nuevos embajadores y ha motivado a su equipo a través de un nuevo aprendizaje.

Ha sido la primera de una serie de formaciones que, tanto para nosotros como para la gente que acompañamos, son un auténtico chute anímico. A pesar de los tiempos que corren, debemos seguir creyendo en nosotros y en nuestras capacidades.